• Los Santos Nombres del Señor

  • Jaya Sri Krishna Caitanya Prabhu Nityananda Sri Advaita Gadadhara Srivasadi Gaura Bhakta Vrinda.

    Hare Krishna Hare Krishna Krishna Krishna Hare Hare
    Hare Rama Hare Rama Rama Rama Hare Hare.

Caida Libre: Libertad es amor

Libertad es Amor

Fuente http://www.mundonamahatta.org

Por Satyaki das

Libertad es amor. Si no hay libertad hay miedo, temor, rencor, odio, rechazo, orgullo, aislamiento. El miedo es la falta de amor. Esto no quiere decir que vamos a exponernos. No quiere decir que deliberadamente vamos a hacer todo mal. No quiere decir que nos vamos a entregar al disfrute de la materia en haras del avance espiritual. Lo que estamos postulando es que la materia también es espiritual. daivi hy esa guna-mayi mama maya duratyaya. Esta naturaleza es energía de Krishna. Y es divina. Daivi. Daivi hy. Es ciertamente divina. Pero es duratyaya. Muy difícil de superar. Superar en el sentido de poder ver más allá de ella. Es una cobertura, nos cubre la visión. La visión de ver que es divina. Entonces la vemos como materia inerte. Y podemos aprovecharnos de ella. Si la viéramos como daivi, veríamos al Divino de quien emana la divina, y eso estaría en contra del propósito de maya, que es montar un escenario en donde el deva, el paramadeva, Krishna, no sea percibible. Pero mam eva ye prapadyante, los que se entregan a Krishna, mayam etam taranti te, a esta maya, a esta cobertura, la pueden atravesar muy fácilmente, así como la mirada puede atravesar un cristal sin nignuna dificultad. El proceso de purificación o iluminación es un proceso de comprensión. Solo que requiere de una predispocición extra por parte del practicante. Hay una necesidad de cambios de conducta y hábitos (purificación) y de ampliar la percepción (iluminación). Pero en definitiva es un proceso de comprensión. El primer paso es comprender que hay una maya, una cobertura, y que hay algo que la cobertura cubre. Sería el proceso de comprender que hay un feto aunque solo podamos ver al vientre que lo cubre, y así, seguir avanzando en los niveles de comprensión hasta poder retirar el polvo que cubre nuestra conciencia y recuperar la visión nítida y cristalina. El proceso es el movimiento de pasar de entendernos como cuerpos a entendernos como almas espirituales y de entender la energía material como daivi. El proceso es el movimiento desde el lugar en el que nos encontramos hasta la meta deseada. Los problemas surgen cuando confundimos el proceso con la meta.

A medida que avanzamos en el proceso vamos adquiriendo conocimientos y habilidades que tal vez tengamos que abandonar conforme sigamos avanzando. La autorrealización es un momento de transición. Transitamos del punto actual “A” al punto ideal “X”. Para llegar al punto “X” debemos atravesar primero las etapas “B”, “C”, “D”, etc. Ciertos conocimientos o habilidades nos pueden ser de utilidad durante algunas etapas, pero eventualmente, tendremos que deshacernos de ellos. Pero a veces podemos estar muy apegados a ellos. Especialmente si se trata de riqueza, o fama, o prestigio. Ciertas habilidades nos pueden poner en una situación de prestigio, especialmente frente a quienes aún no han desarrollado tales habilidades. Por ejemplo, para los trascendentalistas iniciantes, comprender la diferencia entre materia y espíritu es muy importante. Ellos verán con admiración a quien conozca esta diferencia y se comporte de acuerdo a ello. Pero eventualmente llegará el momento en que aquel que conoce ampliamente las diferencias deberá conocer las no diferencias. En ese momento puede que entre en conmoción, ya que profundizó tanto en las diferencias que asimilar la no diferencia le puede generar un quiebre epistemológico demasiado fuerte de sobrellevar, debido a que se siente forzado a abandonar un lugar seguro para ingresar a un terreno desconocido en el que todo debe ser aprendido nuevamente. Al mismo tiempo puede que esté apegado al reconocimiento y admiración de quienes seguían sus pasos en establecer las diferencias entre kara y akara. Es un momento difícil para esta persona. Muchas cosas están en juego y es difícil que tome la decisión correcta por sí solo. Alguien debe ayudarlo.

¿Pero qué pasa si el que lo ayuda es un viejo árbol que por su gran fuerza o por falta de tormentas aprendió a mantenerse en pie sin dar el brazo a torcer?

¿Qué pasa si el que lo ayuda es un junco flojo que se cae más de lo que se levanta?

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: